El tiempo ha llegado,

dijo la morsa, de hablar de muchas cosas...

Akarrú

La mordida de un mono

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[caption id=”attachment_438” align=”alignright” width=”180” caption=”Alejandro I, rey de Grecia entre 1917 y 1920”][/caption]

Un cuarto de millón de personas murieron a causa de una mordida de mono, declaró Winston Churchill en 1922. Se refería a un curioso incidente que involucra a un perro, dos monos y un rey.

El rey es Alejandro I de Grecia, quien paseaba a su perro por los jardines del palacio real, un mono ataca al perro, el rey interviene, y un segundo mono muerde la mano del rey. Estamos en 1920, no hay antibióticos, la mano se infecta, Alejandro I, rey de los helenos muero de la infección. Este hecho desencadena una serie de eventos que terminan con el retorno desde el exilio de su padre, Constantino I,  y una posterior campaña militar contra Turquía que provoca la muerte de aproximadamente 250.000 personas. En cierto sentido Winston Churchill no exageraba. Por cierto, la guerra no es producto de la muerte del rey, pero probablemente esa guerra específica no se hubiera cumplido si el rey no hubiera sido mordido por el mono. Después de todo era un rey joven y saludable, podría haber sobrevivido varios años más y Constantino I, su padre, no habría vuelto del exilio y la tragedia se habría evitado.

Azar, caos, mordidas de mono. La historia está llena de eventos como este, triviales, a veces ridículos, pero cruciales. En 1923 una marginal figura política, Adolf Hitler, intentó un golpe armado en las calles de Munich. En un breve tiroteo murieron 16 personas. Hitler fue herido, pero sobrevivió y fue enviado a prisión. En su celda escribió Mein Kampf y planeó su futuro. Pero, ¿si una de las balas hubiera seguido otra trayectoria y la herida hubiera sido mortal? Probablemente los nazis no hubieran alcanzado el poder que lograron, no habría sucedido la segunda guerra mundial. La historia sería  distinta.

El rey que podría haber mantenido la paz no sobrevive a una mordida de mono, y el dictador sangriento se salva de una herida de bala. Ironías de la historia.

Una canción de hielo y fuego

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Entre medio de los reinos de Niflheim y Muspel se encontraba un vasto vacío, llamado Ginnungagap.

[caption id=”attachment_426” align=”alignright” width=”204” caption=”Surtr y su espada de fuego. Ilustración de John Charles Dollman”][/caption]

En el sur está el reino de fuego de  Muspel, donde nada puede sobrevivir, con excepción de las criaturas que allí nacieron. En el punto más alejado de Muspel se sienta el gigante Surtr el Negro, blandiendo su espada de fuego, esperando el momento del Ragnarok donde se enfrentará a los Aesir y prenderá fuego al mundo entero.

Al norte se extiende el reino de Niflheim, cubierto de hielo y nieve. En el corazón de Niflheim se encuentra el Hvergelmir, la fuente de los once rios llamados Elivagar. Al principio estos rios desembocaban en el vacío del Ginnungagap.

Sucedió que el veneno que llevaban estos ríos fue congelándose formando un vasto y desolado terreno escarchado que cubrió el Ginnungagap. Pero el calor que ascendía de Muspell se encontró con la escarcha que traían los ríos de Niflheim, y eventualmente el hielo que cubría el vacío empezó a descongelarse y gotear. La vida surgió de esas gotas y tomó la forma de un gigante: Ymir.

Ymir fue el primer gigante de hielo, malvado desde el principio. Mientras dormía comenzó a sudar, del sudor de sus axilas surgieron un hombre y una mujer, y del sudor de una de sus piernas nació otro hijo. Ymir fue el padre de todos los gigantes de hielo y ellos le llamaron Aurgelmir.

En la medida que el hielo del Ginnungagap seguía derritiéndose tomó la forma de una vaca, que fue llamada Audumla. Ymir ordeñó a Audumla y formó  cuatro ríos de leche, y Audumla comenzó a alimentarse del hielo. Ella lamió los bloques de hielo salados y al final del primer día el pelo de un hombre había surgido del hielo. La vaca siguió lamiendo y al final del segundo día la cabeza de un hombre surgió. Audumla continuó lamiendo el hielo y al tercer día un hombre completo apareció. Su nombre era Buri.

[caption id=”attachment_427” align=”alignleft” width=”238” caption=”Buri emerge del bloque de hielo salado lamido por Audumla, grabado islandés del siglo XVIII”]Buri emerge del bloque de hielo salado lamido por Audumla, grabado islandés del siglo XVIII[/caption]

Buri era alto y apuesto. Con el tiempo tendrá un hijo llamado Bor. Bor se casó Bestla, una hija del gigante de hielo Bolthor. Tuvieron tres hijos, Odín el mayor, Vili el segundo, y el tercero se llamaba Ve. Todo esto sucedió antes de que hubiera tierra, y oceanos. Sólo existían Muspel, Niflheim y entre medio Ginnungagap.

Los tres hijos de Bor odiaban a Ymir y a los brutales gigantes de hielo. Así que decidieron finalmente atacarlo y lo asesinaron. Sus heridas eran como manantiales, y la sangre causo una inundación, que ahogó a los gigantes de hielo, con excepción de Bergelmir y su esposa, que se embarcaron en un bote, construido de un tronco ahuecado.

Odin, Vili y Ve acarrearon el cuerpo de Ymir hasta el centro de Ginnungagap. Y aquí construyeron el mundo usando los restos  del gigante. Formaron la tierra con su carne, y las montañas de sus huesos sin romper. Con sus dientes, mandíbulas y sus huesos destrozados formaron las piedras y rocas. La sangre del gigante fue usada para crear los lagos y mares, y el océano que rodea a la tierra como un anillo.

Luego los tres hermanos alzaron el cráneo de Ymir y construyeron la bóveda del cielo con este.  Trajieron chispas y bolas de fuego desde el reino de Muspel y con estas crearon la luna, el sol y las estrellas.

Marcaron las tierras y establecieron sus límites. Y les dieron tierras a los gigantes de hielo y de roca que sobrevivieron en la tierra que llamaron Jotunheim. Como los gigantes eran hostiles decidieron construir una gran barrera para encerrar una vasta área de la tierra que llamaron Midgard, la tierra del medio, la tierra media. En esta depositaron las cejas de Ymir y el sol entibió la tierra en este lugar y surgieron brotes, y la tierra se vistió de verde.

Un día Odín, Vili y Ve caminaban por las playas de Midgard y encontraron dos troncos, uno era de fresno, y el otro de un olmo. Entonces los hijos de Bor los levantaron y con ellos crearon al primer hombre y a la primera mujer. Odín sopló sobre ellos el espíritu de la vida. Vilo les regaló el ingenio agudo y un corazón con sentimientos, y Ve les dio los dones de la vista y la audición. El hombre fue llamado Ask, y la mujer Embla y se les dió Midgard para que vivieran en él. Y todos los hombres y mujeres, de todas las razas de todas las naciones del mundo descendemos de ellos.

[caption id=”attachment_428” align=”alignright” width=”230” caption=”Nótt, La Noche, montando su caballo Hrímfaxi, pintura de Peter Nicolai Arbo, siglo XIX”][/caption]

Uno de los gigantes en Jotunheim llamado Narvi tenía una hija, llamada Nótt (Noche) que tenía ojos oscuros y pelo negro, y era morena como toda su familia. Noche se casó con un pariente de Bor, Delling, “el que brilla”, y tuvieron un hijo llamado Dagur (Día). Odín les dió dos caballos a Nótt y Dagur, para que recorrieran el cielo medio día cada uno. El caballo Nótt se llama Hrimfaxi (“crin de escarcha”), y el de Dagur se llama Skinfaxi (“crin brillante”),

Había un hombre en Midgard, llamado Mundilfari, que tenía una hija a la que llamó Sól, y un hijo al que llamó Máni, ambos muy hermosos. Sól se casó con un hombre llamado Glen. Odín, sus hermanos, y sus descendientes, los Aesir, estaban enojados por esa unión. Así que arrebataron a los dos hermanos y los colocaron a cargo de guiar los carros del Sol y la Luna. Máni abre el camino guiando el carro de la Luna. Sól le sigue, guiando el carro del Sol, tirado por dos caballos, Arva y Alsvid. El carro del Sol es perseguido por el gran lobo Skoll, y el carro de la Luna por el lobo Hati. Cuando llegue el Ragnarok ambos lobos darán caza a cada astro, y vendrá la oscuridad del fin de los días.

Después de crear la tierra, dar forma a los cielos, crear a los hombres, y colocar el Sol y la Luna en el firmamento, los hijos de Bor recordaron a los gusanos que horadaban la carne de Ymir, que dieron forma a las cavernas y agujeros en la tierra. Entonces tomaron estos gusanos y les dieron forma de hombre. Estos gusanos con forma de hombre prefieren vivir en el interior de la tierra, y son llamados enanos, y conocen los secretos del interior de la tierra y explotan sus riquezas. Su lider es Modsognir y su lugarteniente es Durin.

Finalmente, los tres hermanos construyeron su propio Reino, Asgard. Una poderosa fortaleza, un lugar de verdes llanuras y palacios brillantes construida por encima de Midgard. Las dos regiones se encuentran unidas por el puente Bitfrost, el puente del arco iris. Y cuando estuvo construido todos los Aesir, los guardianes de los hombres, cruzaron el Bitfrost y se establecieron en Asgard.

Así fue el principio del mundo.

Y todo esto que ha sucedido, y todas estas regiones del mundo, yacen sobre las ramas del fresno Yggdrasill, el mejor y más grande árbol. Sus tres raices se hunden en Asgard, Jotunheim y Niflheim, y hay una fuente bajo cada una. Un halcón y un águila se sientan sobre él. Una ardilla sube y baja su tronco. Un ciervo salta dentro del árbol y lo mastica, un dragón lo devora, y está salpicado de rocío. El da la vida a si mismo, y le da la vida a los no nacidos. El viento lo rodea y el Yggdrassill canta y se lamenta. El Yggdrasill siempre fue y siempre será.

Notas:

Imágenes tomadas de Wikipedia.

Texto basado del primer capítulo del libro The Penguin Book of Norse Myths, de Kevin Crossley-Holland, 1980. Penguin Books. Se puede encontrar en Amazon:Penguin Book of Norse Myths

Salomé

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Salomé Alejandra fue la última reina de Judea, antes de que una serie de incidentes y  la ayuda de los romanos, llevaran a Herodes el Grande al poder,  el rey al que se le atribuye la matanza de los inocentes. Pero su hijo, Herodes Antipas, es también famoso por una serie de pasajes en los evangelios. Quizás el más notable es la historia del baile de los siete velos de su hijastra Salomé, quien le pide a cambio la cabeza de Juan el Bautista, un episodio que ha inspirado a muchos artistas[1], incluyendo una obra de teatro de  Oscar Wilde y una famosa ópera de Richard Strauss.

[caption id=”attachment_407” align=”alignleft” width=”300” caption=”Salomé besando la cabeza de Juan Baustista, pastel de Lévy-Dhurmer, 1896”][/caption]

En el evangelio de Mateo Salomé pedía la muerte de Juan por instigación de su madre Herodías, a la que Juan reprocha convivir con Herodes a pesar de estar casada con Filipo, hermano de Herodes, pero en las versiones de Wilde y la posterior adaptación de Strauss a ópera la historia cambia de la siguiente manera:

“La historia transcurre en una noche de luna llena en el palacio del rey, durante el reinado de Herodes Antipas y narra la historia de Salomé y Juan el Bautista. Hastiada de la fiesta que se celebra en palacio la joven princesa de Judea, Salomé, pide ver al extraño prisionero que alojado en la cisterna proclama la llegada del Mesías. Es Jokanaan (Juan, el bautista). Al contemplarlo, Salomé se enamora y le ruega que acceda a sus deseos carnales. El profeta la rechaza violentamente y la maldice. La joven jura venganza, es la primera vez que alguien no accede a sus caprichos.

El pervertido Herodes que gusta de su hijastra Salomé, le pide que baile a cambio de un deseo, cualquier deseo que tenga. Salomé le hace jurar que cumplirá su palabra, y a pesar de las protestas de su madre Herodías, la esposa de Herodes, baila la danza de los siete velos. Luego de bailar, Salomé pide su deseo: la cabeza del profeta en un bandeja de plata.

Herodes intenta desesperadamente satisfacerla con otras cosas para persuadirla de su insensatez. Pero ella está convencida de que lo único que desea es la cabeza del hombre. Finalmente Herodes accede. La ejecución del Bautista es el punto álgido de la obra, no se ve en escena pero la orquesta es la encargada de registrar el momento.

Un guardia entrega la cabeza en la bandeja a Salome que enloquecida de placer hace el monólogo culminante de la ópera “Ah, no quisiste besarme, ahora yo te besaré”. Desquiciada, le declara su amor ante la mirada espantada de los presentes. En el momento en que la princesa besa la cabeza sangrante del profeta, Herodes ordena a los soldados que la maten.[2]

Así entra en la historia de la humanidad la imagen de Salomé como una juvenil mujer fatal. La historia es tan impactante que pocos recuerdan a otra Salomé, la discípula de Jesús que acompaña a María Magdalena durante la crucifixión. [3] En el apócrifo Evangelio de los Egipcios Salomé pregunta al Maestro,  «¿Durante cuánto tiempo estará en vigor la muerte?», y Cristo le responde  «Mientras vosotras, las mujeres, sigáis engendrando».

Pero hay otra mujer que compartió este nombre, con una vida de novela, y de enigmática influencia entre grandes artistas y pensadores del siglo XIX y principios del XX.

¿Vas con mujeres? No olvides el látigo

“Suponiendo que la verdad sea una mujer -, ¿cómo?, ¿no está justificada la sospecha de que todos los filósofos, en la medida en que han sido dogmáticos, han entendido poco de mujeres?, ¿de que la estremecedora seriedad, la torpe insistencia con que hasta ahora han solido acercarse a la verdad eran medios inhábiles e ineptos para conquistar los favores precisamente de una mujer?” - Nietzsche, “Más allá del bien y el mal [4]

[caption id=”attachment_408” align=”aligncenter” width=”447” caption=”Lou von Salomé, Paul Rée y Friedrich Nietzsche”][/caption]

La fotografía muestra a Lou Andreas von Salomé, Paul Ree y al filósofo Friedrich Nietzsche. Es una imagen alegórica ideada por el mismo Nietzsche. La fotografía está inspirada en una xilografía de Hans Baldung Grien, “La Belleza hostiga con su fusta a la sabiduría”, de 1513, la que se inspira en una anécdota sobre Aristóteles, según la cual, estando el filósofo enamorado  Herpyllis, la esclava de su esposa Pythia, ella le ordenó ponerse en cuatro patas y, látigo en mano, se montó sobre él como si se tratase de un animal de carga[5].

[caption id=”attachment_410” align=”aligncenter” width=”236” caption=”Aristóteles montado por Herpyllis”][/caption]

La fotografía fue tomada en 1882. La joven Lou tenía 21 años. Posteriormente ella escribiría respecto a esta fotografía que:

 ”Nietzsche se empeño en hacer la fotografía de nosotros tres, a pesar de las violentas protestas de Paul Rée, que conservó toda su vida un terror enfermizo a la reproducción de su rostro. Nietzsche en plena euforia, no sólo insistió en hacerla, sino que se ocupó, personalmente y con celo, de la preparación de los detalles -como la pequeña carreta (¡que resultó demasiado pequeña!), o incluso en la cursilería del ramo de lilas, etcétera.”

Aparte de la alegoría, y la metáfora crítica hacia Aristóteles (cuya metafísica quería destruir), ¿cuál fue el motivo de Nietzsche de hacer esta fotografía? Probablemente la explicación más evidente es que simplemente el filósofo, el gran misógino, se había enamorado.

Zaratustra enamorado 

Se decía que cuando Lou Andreas Salomé conocía a un intelectual, a los nueve meses este engendraba un libro.

Mujer de gran belleza, nacida en San Petesburgo en 1861, hija de un general Ruso Judío, fue la única mujer entre seis hermanos. Cuando tenía 17 años, tras la muerte de su padre, convenció al predicador alemán Hendrik Gillot de que le enseñara teología, filosofìa y religión. Gillot, que era 25 años mayor,  tenía dos hijos, uno de los cuales se enamoró de la joven. El problema fue que el maestro también se enamoró de su discípula, al grado de preparar su divorcio. La joven Salomé al sentirse acosada y culpable convence a su madre de que abandonen Rusia y viajen a Italia, además de huir, el viaje la ayudaría a mejorar su salud, afectada probablemente por la tuberculosis.

[caption id=”attachment_411” align=”aligncenter” width=”179” caption=”Lou Andreas Salomé en 1914 (a la edad de 53 años)”][/caption]

En esa época el escritor, filósofo y jugador empedernido Paul Rée llegaba a Roma, después de perder su fortuna en Montecarlo. La misma tarde de su llegada conoce a la joven rusa, y escribe impresionado a su amigo Nietzsche, a quien invita a conocerla. Años más tarde Lou recuerda el encuentro con el filólogo alemán de esta manera:

“Recuerdo este aire solemne ya en nuestro primer encuentro que tuvo lugar en la iglesia de San Pedro, donde Paul Rée se entregaba a sus notas de trabajo con entusiasmo y devoción, sentado en un confesionario orientado a la luz, por lo que había dicho a Nietzsche que acudiera allá: las primeras palabras de saludo que me dirigió fueron las siguientes: ”¿De qué estrellas venimos y hemos caído para encontrarnos aquí?”. Pero lo que tan bien comenzara experimento luego un cambio que nos sumió a Paul Rée y a mí en nuevas inquietudes en cuanto a nuestro plan que había complicado de forma imprevista el tercer llegado. Nietzsche pensó más bien que la situación se había simplificado: hizo de Rée portavoz para proponerme un matrimonio. Muy preocupados reflexionábamos de que manera podíamos solucionar la situación sin que peligrara nuestra trinidad. Ante todo se decidió que se explicaría a Nietzsche, claramente, mi fundamental aversión al matrimonio. Pero además se daba la circunstancia de que yo vivía sólo de la pensión de mi madre, que percibía como viuda de general, y que al casarme perdería el derecho a la pensión que se concedía a las hijas únicas de la nobleza rusa”

Lou Salomé ya había rechazado la propuesta de matrimonio de Paul Ree, y Nietzsche al conocerla a los pocos días quería casarse también con ella. Ella les propone una relación de trabajo conjunta, para que los tres fundara  una comunidad de estudio de la filosofía. Nietzsche prende con la idea, embarcarse en un trabajo de 10 años de estudios para la fundación de una escuela filosófica nueva, pero todo se empieza a complicar con el tiempo. El plan nunca prospera. De acuerdo a las confesiones de Salomé, ella nunca gustó de Nietzsche, y además en ese tiempo no tenía interes alguno en el sexo (según otro testimonio se mantuvo virgen hasta después de los 30).

El amor y el rechazo de Salomé, fue uno de los elementos que pemitió la concepción de la obra maestra de Nietzsche: “Así habló Zaratrusta”. Esta es la idea que nos propone Iván Rodrigo García Palacios, en su artículo-juego  Zaratustra enamorado, probablemente el rechazo de Salomé fue el germen de la obra:

“Un éxito en la relación amorosa con Lou hubiera significado para Nietzsche la última oportunidad para volver a encontrar el camino hacia las personas; como le fue negado, ello lo volvió a encerrar definitivamente ya en su desesperanzada y amarga soledad”[6]

Fue esto probablemente lo que cimentó la fama y la crítica de Lou Salomé, algunos la tildaron de arribista intelectual, y seductora de genios, incluso algún artículo en internet la ha llamado la primera grouppie. Pero hay muchas evidencias de que Lou Salomé fue realmente el amor más importante del filósofo: ”Decidí en Orta darle a conocer a usted, la primera, toda mi filosofía. ¡Ah! no tiene idea de que decisión fue aquella: creía que no se podía hacer mayor regalo a alguien” le escribe en una carta.

Carta de Friedrich Nietzsche a Lou von Salomé en Stibbe, Tautenburg cerca de Dornburg, 2 de julio 1882, Turingia:

 ”Mi querida amiga:

¡Por fin el cielo se ha abierto sobre mí! Ayer al mediodía pareció como si fuera mi cumpleaños: llegó su promesa, el más hermoso regalo que nadie hubiera podido hacerme en este momento -mi hermana me envió cerezas. Teubner me mandó las tres primeras pruebas de la “Gaya Ciencia”, además acababa de terminar la última parte del manuscrito y con ello la obra de seis años (1876-1882), todo mi “Libre pensamiento”! ¡Qué años! ¡Qué torturas de todas clases, que soledades y que hastío de la vida! Y para poder hacerles frente contra la muerte y contra la vida, he preparado esta medicina, mis pensamientos con una pequeña franja de cielo abierto sobre ellos: querida amiga, cada vez que pienso en todo esto me trastorno, me conmuevo y no sé como he podido lograrlo. Un sentimiento de autocompasión y de victoria me invade por completo. Pues es un triunfo completo ya que incluso la salud física ha aparecido y todo el mundo me dice que parezco más joven que nunca. ¡El cielo me libre de hacer locuras! Pero desde ahora, estaré bien aconsejado por usted y nada tendré que temer.

[…] No quiero estar más solo, y quiero convertirme de nuevo en un humano. ¡Ah, todavía tengo que aprenderlo casi todo en ese dominio!

¡Acepte mi agradecimiento, querida amiga! Todo saldrá bien como usted ha dicho”

[caption id=”attachment_418” align=”alignright” width=”180” caption=”El poeta Rainer Maria Rilke”][/caption]

Sabemos lo que pasó, Nietzsche fue rechazado, pero culminó su obra, “Zaratrusta, mi hijo”, y después viene el ocaso, la locura y la muerte. Salomé escribiría años más tarde una controvertida obra analizando el trabajo de Nietzsche. Ella tenía una idea, de que los sistemas filosóficos debían reducirse a los actos de los filósofos. Una idea que fue comentada por un enamorado Nietzsche en una carta de septiembre de 1882:

“Mi querida Lou: su idea de reducir los sistemas filosóficos a los actos personales de sus autores es precisamente una idea de su “cerebro hermano” (otros traducen: “alma gemela”). En este sentido yo mismo enseñé historia de la filosofía antigua en Basilea y me agradaba decir a mis oyentes “este sistema está refutado y muerto pero la persona que se esconde tras él es irrefutable, a la persona no es posible matarla” - por ejemplo Platón”

Después de rechazar a Nietzsche, Lou viajó a Berlín junto a Paul Reé, y vivieron juntos, hasta que ella contrae matrimonio con el profesor de linguistica Carl Friedrich Andreas, el que mantienen como una relación abierta. El profesor no tenía problemas en que ella siguiera siendo amante de Rée, pero este último no pudo soportar la situación y la dejó. Posteriormente ella conoce al joven poeta alemán Ranier Maria Rilke, catorce años menor que ella. Se hacen  amantes, ella le enseña ruso, y ella lo lleva a Rusia a conocer a Leon Tolstoi. Después de terminar su relación de amantes el siguió considerándola su musa y pidiéndole consejos. Siguó escribiéndole, y en muchos sentidos ella se convirtió en su sicóloga.

A principios del siglo XX entra en contacto en Freud y el sicoanálisis, a través de la hija del psiquiatra. En ese periodo conoce y entabla amistad con el discípulo maldito de Freud, Victor Tausk, un personaje que vale la pena explorar en otra oportunidad. Salomé hizo grandes aportes al psiconálisis  y contaba con la admiración de Sigmund Freud.

En 1937 muere, a los 76 años de edad, en Gottingen. H.F. Peters, su último esposo, publica su biografía:  ”Lou Andreas-Salomé, mi hermana, mi esposa”, título que nos sugiere lo importante y fascinante que siguió siendo esta mujer hasta sus últimos días.


Salomé

Estas son las historias de cuatro Salomé, la poco conocida reina judía, la caprichosa y cruel princesa de los evangelios, la olvidada  discípula de cristo, y la fascinante musa y filósofa rusa, cuatro mujeres que representan el misterio y la atracción de la mujer.

“El verdadero hombre quiere dos cosas: el peligro y el juego. Por eso ama a la mujer: el más peligroso de los juegos” - Nietzsche, Así habló Zaratrusta.

Notas:

[1] Este post de Alenarte Revista, contiene más detalles de la historia de Salomé y una selección de obras que se han realizado en el tiempo inspirados en su historia.

[2] tomado de este artículo) en Wikipedia.

[3] Evangelio de Marcos 15:40, y en los evangelios apócrifos de Tomás y el Evangelio Secreto de Marcos y el mencionado Evangelio de los Egipcios.

[4] Hay una versión libre disponible en la web acá.

[5] Posteriormente al enviudar de Pythia Aristóteles se casó con Herpyllis. Junto tuvieron como hijo a Nicómaco, célebre por ser el destinatario de su tratado sobre ética.

[6] La frase es de Curt Paul Janz citado por Iván Rodrigo García Palacios en Zaratustra enamorado, un artículo que recomiendo leer.

[7] Citado en Zaratrustra enamorado.

Facundo Cabral

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“Pobrecito mi patrón piensa que el pobre soy yo.”

“Cada mañana es una buena noticia, cada niño nacido es una buena noticia, todo hombre justo es una buena noticia, cada cantante es una buena noticia, porque cada cantante es un soldado menos.”

“Entrás a una cafetería y está tu mujer, y vos sabes que es tu mujer y ella sabe que eres su hombre, así de excitante es la vida.”

“En general la gente es buena, hay algunos boludos…, pero la mayoría de la gente es buena.”

“No estás deprimido, estás distraído … … Distraído de la vida que te puebla, distraído de la vida que te rodea, delfines, bosques, mares, montañas, ríos.  No caigas en lo que cayó tu hermano, que sufre por un ser humano, cuando en el mundo hay cinco mil seiscientos millones. Además, no es tan malo vivir solo.

“Yo lo paso bien, decidiendo a cada instante lo que quiero hacer y gracias a la soledad me conozco…… algo fundamental para vivir. No caigas en lo que cayó tu padre, que se siente viejo porque tiene setenta años, olvidando que Moisés dirigía el Éxodo a los ochenta y Rubinstein interpretaba como nadie a Chopin a los noventa, sólo por citar dos casos conocidos.”

“No estás deprimido, estás distraído. Por eso crees que perdiste algo, lo que es imposible, porque todo te fue dado. No hiciste ni un sólo pelo de tu cabeza, por lo tanto no puedes ser dueño de nada. Además, la vida no te quita cosas: te libera de cosas… te alivia para que vueles más alto, para que alcances la plenitud.”

“De la cuna a la tumba es una escuela; por eso, lo que llamas problemas, son lecciones. No perdiste a nadie: El que murió, simplemente se nos adelantó, porque para allá vamos todos. Además, lo mejor de él, el amor, sigue en tu corazón.”

” Haz sólo lo que amas y serás feliz. El que hace lo que ama, está benditamente condenado al éxito, que llegará cuando deba llegar, porque lo que debe ser, será y, llegará naturalmente. No hagas nada por obligación ni por compromiso, sino por amor.”

“No estás deprimido, estás desocupado. Ayuda al niño que te necesita, ese niño que será socio de tu hijo. Ayuda a los viejos y los jóvenes te ayudarán cuando lo seas. Además, el servicio es una felicidad segura, como gozar de la naturaleza y cuidarla para el que vendrá.”

El Número Secreto

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El número Secreto

por Igor Teper

El Dr. Simón Tomlin estudió al hombre sentado en la mesa frente a él. Se mecía hacia adelante y atrás en su silla, con los hombros encorvados, sus ojos mirando en todas direcciones dentro de la habitación,  y su labio superior haciendo contracciones de vez en cuando, el hombre transmitía la imagen de una ardilla. Era difícil creer que, antes de su crisis nerviosa, este hombre hubiese sido uno de los más importantes  investigadores mundiales en la teoría de los números.

–¿Cómo está hoy, Profesor Ersheim? –preguntó el Dr. Tomlin.

–Bien, bien, gracias, simplemente bien –respondió el hombre sin dirigirle la mirada.

–¿Ha estado durmiendo bien?

–Oh, sí, he estado durmiendo bastante bien, durmiendo como un bebé –replicó Ersheim, asintiendo con la cabeza, vigorosamente en sincronía con su balanceo, permaneciendo sin establecer contacto visual.

–Es bueno escuchar eso.

Ersheim repentinamente detuvo el balanceo y miró directamente a  Tomlin, con los ojos saltones –¡Oh, corte el rollo del tipo agradable, Doctor! –dijo bruscamente. –Sé que piensa que estoy loco, ¿no cree usted que estoy loco? Eso es lo que todos pensaron de Laszlo Bleem también, eso es lo que quieren que crean– Observó directamente a Tomling, sin moverse, ni siquiera pestañear.

–¿De qué habla Profesor? ¿Quién desea que todos piensen que usted está loco?

–Los números, Doctor, los números. Dicen que los números no mienten, pero ellos lo hacen, ellos mienten todo el tiempo, ellos siempre han mentido. Pero no a mi, oh no, yo veo a través de sus engaños, yo sé que se esconden –dijo Ersheim. Y comenzó a balancearse nuevamente.

–¿Y qué sería eso que esconden, Profesor?

–El bleem, eso es. ¡El Bleem!– gritó Ersheim, golpeando sus puños sobre la mesa. Entonces  se acercó a Tomlin y murmuró –el número entero secreto, entre el tres y el cuatro.

–Hemos hablado de esto Profesor, no hay un entero entre el tres y el cuatro.

–Dígaselo a  Laszlo Bleem, Doctor– dijo Ersheim. –Sólo que no puede, está muerto– añadió riendo, y luego murmuró: –el murió por tratar de exponer al bleem.

–Laszlo Bleem murió en un accidente automovilístico, Profesor.

–¡Oh, madure! El hombre publicó un artículo detallando su descubrimiento del, hasta ahora desconocido, entero entre uno y veinte, indicando que estaba trabajando en una prueba de su existencia y su exacta localización, y una semana después de que su artículo fuera publicado ¡puf! Bleem muere en un choque de coches, y su casa se quema, destruyendo todas sus notas escritas. Al día siguiente a su muerte el sistema del computador de su universidad falla, borrando todas sus notas electrónicas. Bleem llegó demasiado cerca, mire, y fue eliminado. Justo como lo seré yo, si no me escucha.

En este punto, Tomlin decidió que era el momento de jugar su carta de triunfo.

–Bien Profesor, digamos que hay, como usted dice, un entero secreto entre el tres y el cuatro. Los enteros positivos se usan para contar, ¿verdad?

–Así es Doctor – asintió  Ersheim, y entonces como si confirmara este hecho, comenzó a contar, moviendo su cabeza de lado a lado: –uno, dos, tres, bleem, cuatro …

– Suficiente Profesor –interrumpió Tomlin. – Ahora, si bleem es un número para contar, esto significa que usted puede tener un bleem de algo.

–Por supuesto –dijo Ersheim. –No sabía que fuera matemático, Doctor. Miró a Tomlin con una mueca que probablemente representaba una sonrisa.

–Siga conmigo, Profesor  –dijo  Tomlin mientras alcanzaba su bolsillo y extraía una pequeña bolsa plástica.

–¿Qué es eso, Doctor? –preguntó Ersheim.

–Dulces, golosinas – dijo Tomlin, sonriendo en la medida que abría el paquete y vaciaba su contenido, alrededor de una docena de caramelos de colores, sobre la mesa.

–Ahora, Profesor Ersheim, quiero que por favor separe bleem de estos caramelos del resto –dijo Tomlind, con una sonrisa de satisfacción en su cara.

–Muy bien –dijo Ersheim, y extendiendo la mano movió tres pastillas de colores hacia su lado del la mesa. Las miró con sospecha, luego miró a la pila principal, luego a las tres que tenía frente a él, y rápidamente tomó otra y la puso junto a las demás. Estudió los cuatro caramelos por un momento, entonces deslizó uno hacia atrás, en dirección a Tomlin, pero cuando estaba a medio camino de la pila central, la arrebató bruscamente y la añadió a las otras tres, visiblemente agitado. Entonces tomó cada una de los cuatro dulces y los sostuvo frente a sus ojos, girándolos mientras hacía esto, con una expresión de desconfianza. Cuando hubo inspeccionado todos los caramelos, se sentó de vuelta en su silla, con un aspecto de frustrada resignación en su cara.

–No puedo hacerlo, Doctor –dijo.

–Así que el bleem no es un entero, después de todo –dijo Tomlin en tono triunfante.

–¡No! –gritó Ersheim y barrió sus manos sobre la mesa, mandando a volar todos los caramelos sobre el escritorio por toda la habitación. –¡El bleem existe! ¡Algo ha evitado que yo pueda separar bleem dulces! ¡Podía tener tres o cuatro, pero no bleem!

–Calma Profesor. Yo estaba acá, miré lo que usted estaba haciendo, y no había nada restringiéndolo, nada que evitara que usted separara bleem caramelos, excepto por el hecho de que no existe el bleem.

–Pero existe –dijo Ersheim tímidamente. Y agregó con creciente convicción, –existe, y ¡voy a probarlo!

–¿Como va a probarlo, Profesor, si usted insiste que existe una fuerza omnipresente e invisible que fuerza a mantenerlo en secreto?

–Recuerdo Doctor – dijo Ersheim con tono conspirativo –que soy un matemático, uno muy bueno. Toda la matemática ha sido manipulada con el fin de esconder la existencia del bleem, pero mire, yo no fui manipulado perfectamente, oh no. Hay una oscura rama de la teoría de los números que ayudé a inventar cerca de unos veinte años atrás, y pienso aplicar algunos de sus teoremas para probar que, con el fin de mantener la consistencia de las matemáticas, debe haber un entero entre el tres y el cuatro. Ese era el tópico de mi conferencia  durante la cual fui tan rudamente interrumpido por mis colegas y perdí mi temperamento.

Perdió su cordura ciertamente, pensó Tomlin. Tomó dos semanas reparar todo el daño a la sala de conferencias.

–Esos colegas no parecían muy impresionado por su prueba, Profesor –dijo Tomlin.

–Eso es porque aún no he trabajado en los detalles de la prueba aún –replicó Esheim. –Y aunque la hubiera tenido, ninguno de esos idiotas sabe lo mínimo de mi investigación –añadió enojado. –Pero estoy cerca, Doctor, puedo sentirlo. Sólo déjeme ahí, déjeme volver a mi investigación, y tendré la prueba en pocos meses. O al menos deme acceso a un lápiz y algo de papel de modo que pueda trabajar aquí.

Ersheim estaba claramente agitado, así que  Tomlin decidió no exasperarlo más.

–Bien, Profesor –dijo Tomlin, –pensaré sobre lo que me dijo. Sólo tengo una pregunta más para usted.

–¿Que sería, Doctor?

–¿Por qué posible razón alguien querría mantener en secreto la existencia de un número?

–No estoy seguro –respondió Ersheim, agitando su cabeza. –Quizás el bleem tiene algunas propiedades místicas. No me mire así, Doctor,  probablemente alguien cree que las tiene. La numerología siempre ha tenido seguidores fanáticos–. Después de una pausa, la cara de  Ersheim se iluminó con excitación. –O quizás el conocimiento del bleem nos permitiría alcanzar un nivel más alto de sofisticación matemática. Podría venir con una teoría matemática viable del viaje a través del tiempo, o comunicaciones más rápidas que la luz, quién sabe que más.

–Ya veo– dijo Tomlin –y ¿usted cree que el descubrimiento del bleem puede hacer esas cosas posibles?

–No lo se, pero ¿quién puede decir que no lo sean? –respondió Ersheim encogiéndose de hombros.

–Veo su punto– replicó Tomlin. –Bien, Profesor, estoy muy agradecido de esta conversación. Me ha dado mucho sobre lo que pensar. Lo veré en un par de días.

Estrecharon sus manos, y Ersheim abandonó la sala. Tomlin se sentó por un momento, mirando los caramelos desparramados en el suelo.

Que triste, pensó Tomlin, que un hombre que dedicó su vida entera al estudio de los números pudiera pensar que esos mismos número tratan de detenerlo. Tenía sentido, por cierto, que la paranoia se manifestara en relación a algo con lo cual Ersheim ya estaba obsesionado.

Tomlin no estaba completamente complacido con la sesión de esa tarde. Tenía la esperanza de que el ejemplo de los caramelos forzaría a Ersheim a ver lo absurda de su posición, pero lo que hizo fue agravarla. Es más, la reacción tan fuerte indicaba que quizás  Tomlin había tocad alguna fibra sensible del delirio de  Ersheim.

Satisfecho porque algo de progreso había hecho, Tomlin empacó sus cosas y se fue a casa.Antes de dejar el hospital, instruyó a los enfermeros que vigilaban a  Ersheim de que su paciente no debería tener acceso bajo ninguna circunstancia a material para escribir.

Tomlin tuvo problemas para dormir esa noche. Cada vez que cerraba los ojos, se confrontaba con visiones de un ejercito de gigantescos numerales que se acercaban a él, guiados por una borrosa forma que representaba al bleem. Frustrado, tomo el cuaderno de notas que mantenía al costado de su cama, y escribió los números del uno al diez. Se veían inofensivo, sólo garabatos en una hoja de papel, y sin embargo en los números descansaban los fundamentos de la ciencia, y lo que hacía posible a la civilización moderna. Los miró nuevamente, con más respeto, y los leyó mentalmente, uno por uno. Uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueve, diez.  Estaban todos allí, no había espacio para bleem. Su mente se tranquilizó, y Tomlin pudo dormir..

Se despertó la mañana siguiente por el ruido de su teléfono. Era Gene, uno de los enfermeros del hospital. Ersheim se había ido.

Tomlin se precipitó hacia el hospital. Al llegar fue recibido por Gene, quien le explicó lo que había pasado, negando su responsabilidad en cada oportunidad.  Ersheim había estado bien hasta las diez de la noche previa, cuando Gene lo verificó, pero Gene hizo su ronda matutina a las seis, y Ersheim no estaba en su habitación. La puerta de Ersheim estaba cerrad por fuera, y el guardia nocturno no reportó nada fuera de lo ordinario. Hasta donde cualquiera podía afirmar, Ersheim se había desvanecido en el aire.

–Creo que debería ver su habitación –agregó Gene cuando finalizó.

Tomlin siguió a  Gene hasta el dormitorio de  Ersheim. Cuando lo vió, sus peores temores se confirmaron.

Las paredes de la pieza estaban cubiertas de ecuaciones. Filas y filas de símbolos matemáticos, muchos de los cuales Tomlin no reconocía, escritos con un mano temblorosa, en una tinta rojo-purpura. Ersheim tenía que haber trabajado sin parar toda la noche bajo la luz de la luna.

Mirando alrededor, Tomlin notó en una de las esquinas un pequeño envase de lo que debió servirle a Ersheim como tinta. Caminó y encontró un vaso plástico que había sido aplastado. Hundió sus dedos en la tinta y la saboreó. Jugo de uva. Flotando en el charco de jugo una cruda pluma creada a partir de una pajilla para beber. Apiladas en otra esquina del cuarto estaba la ropa de  Ersheim- No había signos del propio Ersheim.

–Parece que nos dejó un pequeño bocado –dijo Gene por detrás de Tomlin.

Tomlin giró para ver a Gene parado cerca del velador. Gene estaba por alcanzar uno de los tres pequeños y oscuros objetos que estaban sobre la mesita.

–¡No los toque– gritó Tomlin

–Sólo son dulces,Doc –replicó Gene, mientras tiraba uno al aire.

Tomlin miró con horror como el caramelo describía una parábola en el aire, para terminar en la boca de Gene.

–¿Quiere uno? –preguntó Gene, moviendo los caramelos que quedaban.

Tomlin miró a la mesa de noche. Habían tres dulces en la superficie del velador.

Traducido de http://www.strangehorizons.com/2000/20001120/secret_number.shtml

Ver también: http://xkcd.com/899/

Protector de la Humanidad

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Cuando llegue el Ragnarok, el deber de Thor será defender al Midgard, el hogar de la humanidad, del ataque feroz de la serpiente Jõrmungander. Es por esta razón que los antiguos consideraban a este dios como el protector de la humanidad.

El dios del trueno

Thor se asociaba en la antigũedad germánica con el trueno, se decía que los relámpagos y los truenos se originaban de los golpes del martillo Mjolnir, el arma principal del hijo de Odín.

La palabra inglesa Thunder, trueno, tiene el mismo origen que Thunaer, el nombre con que los sajones conocían a este dios. Para los alemanes era Donner. En inglés el día jueves es thursday, puesto que se consagraba este día al dios, uno de los más venerados por las tribus germánicas.

Los romanos lo asociaron con Hércules, por el mazo y por la glotonería de ambos. Se dice que Thor recorría el mundo montado en un carro, al igual que Teshub, el dios hitita, que blandía un hacha en vez de un martillo. El dios hindú Indra también usa un carro y usa como arma los rayos. Esta imagen de un dios que genera los rayos es antigua y muy difundida. Incluso hoy día en Asturias se describe al personaje mitológico del Nuberu “como un anciano tuerto de largas barbas, que crea las tormentas montado en un carro arrastrado por lobos”.

El carro volador de Thor  es tirado por dos machos cabríos Tanngnjóstr (quien rechina los dientes) y Tanngrisnir (dientes esparcidos). Se cuenta que Thor los sacrifica cuando tiene hambre, después de devorarlos junta su piel y huesos para los resucitarlos.

En una ocasión solicitó hospedaje a una familia de campesinos, cocinó a los animales e invito a sus anfitriones a compartir la cena. Al otro día uno de los animales cojeaba, la razón era que uno de los chicos, Pjalfi, había comido la médula de los huesos de una pierna, lo que causó el enojo de Thor. Para aplacar la ira del dios Pjalfi y su hermana Rõskva se convirtieron en sus sirvientes.  Pjalfi significa labrar o cavar, y es por esto, entre muchas otras cosas, que se consagraban las cosechas a Thor.

Por último se dice que cuando el carro de Thor toca la tierra se producen los temblores.

A pesar de ser un guerrero, la visión que se tenía de Thor era la de un protector, un dios que entraba en la guerra sólo por razones defensivas, a diferencia de Odin, que invitaba a la guerra y a la conquista. Por esta razón Thor era venerado principalmente entre campesinos y artesanos.

Para los islandeses Thor era el protector de la ley, y por esta razón el thing, la asamblea de gobierno de las tribus germánicas, se abría sus sesiones los días jueves (el día de Thor). En varias sagas y poemas antiguos se le retrata como un dios sabio.

[caption id=”attachment_379” align=”alignright” width=”178” caption=”Sif, esposa de Thor”][/caption]

Thor es hijo de Odin y Jord, diosa que representa a la tierra. Su esposa es Sif, y juntos concibieron a la valquiria Þrúðr (palabra que significa fuerza, poder).

Sif es la diosa que representa la fidelidad, y con sus rubios cabellos ayuda al desarrollo de las cosechas. De ahí que cuando Loki cortó sus trenzas, Thor le persiga y amenace. No le queda otra alternativa a Loki que pedir clemencia y ofrecer que sus enanos crearán una trenzas de oro para Sif,  que le crecerá en forma natural.

Es a causa de este incidente que los enanos terminan elaborando varios otros objetos importantes, como Gungir la lanza de Odín, el anillo mágico  Draupner , junto con la nave Skíðblaðnir el barco de Frey, y finalmente el poderoso martillo de Thor, Mjolnir.

Mjolnir

El demoledor, eso significa Mjolnir, la más poderosa arma mítica nórdica, el símbolo del poder de Thor. Su nombre se asocia con el verbo islandes mala, que significa moler. Las palabras inglesas meal (moler) y mill (molino) tienen el mismo origen. Esto refuerza la idea de que Thor era un dios de origen agrícola, pues el Mjolnir se asocia al acto de moler las semillas para obtener harina. Nuestras palabras molino, y molienda vienen de esta misma raiz.

Es el martillo Mjolnir el que tiene la capacidad de resucitar a las cabras que tiran del carro de Thor. Por esta razón se le consideraba un objeto mágico, dador de vida. Por lo mismo los antiguos paganos colgaban  una representación del Mjolnir en sus cuellos, tal como lo harían los cristianos con sus crucifijos siglos después. O quizás estamos ante un acto de sincretismo.

Como todos los Aesir, los dioses nórdicos, Thor vive con su familia en el Asgard,  en un enorme palacio llamado Bilskirnir,  donde recibe a los campesinos y esclavos muertos.

El destino de los Aesir está definido de antemano. Al ser todos dioses guerreros corresponde que estos mueran honorablemente en batalla. Es por esta razón que en el Ragnarok, el Ocaso de los Dioses, un momento que ha sido predicho en la mitología nórdica, se enfrenten a las fuerza de los gigantes de hielo, liderados por Loki. Es la batalla del fin del mundo, que empezará cuando Loki sea liberado, y la serpiente del mundo Jörmundgander decida invadir el mundo de los hombres, el Midgard.

Thor se enfrentará a su némesis por última vez. A pesar de que terminará matándolo  con su poderoso martillo, Thor apenas logrará dar nueve pasos para caer muerto por el veneno de la serpiente.

[caption id=”attachment_381” align=”aligncenter” width=”212” caption=”Thor luchando contra Jörmundgander, pintura de Henry Fuseli, 1788.”][/caption]

El poder de Thor

En 1828 el químico sueco Jöns Jacob von Berzelius logra aislar un nuevo elemento químico. Decidió llamarlo Thorium, en honor a Thor. Es el Torio, el elemento químico con número atómico 90, símbolo Th. Fue a fines del siglo XIX que los esposos Curie descubrieron que es un elemento radioactivo.

En las décadas de los 1940 y 1950 cuando se diseñaban los primeros reactores nucleares, los científicos de esa época ponderaron la posibilidad de usar el Torio como combustible. Pero primó la idea de usar el Uranio, la razón de peso es que la serie de desintegración del Uranio permite producir Plutonio (llamado así por Plutón, el dios de los infiernos griego). El Plutonio es un combustible que genera altos niveles de energía apropiados para producir armas atómicas.

Una de las características de los reactores basados en Torio es que no se producen fisiones críticas, de modo que no es posible que se produzcan desastres nucleares como los de Fukushima o Chernobyl. Además son más eficientes, pues usan una fracción del combustible basado en Uranio, para producir la misma o más energía, esto introduce más seguridad, menos residuos nucleares de los que preocuparse. Es decir, si se hubiera optado por desarrollar los reactores subcríticos basados en Torio la energía nuclear representaría una alternativa segura no cuestionada. Pero fue la imposición de las potencias que querían desarrollar armas nucleares la que empujó y estableció el paradigma de los actuales reactores nucleares.

Hace poco el gobierno chino ha anunciado que desarrollará sus reactores basados en Torio, con lo que se abre la posibilidad de tener energía nuclear segura y controlada por la humanidad. Ahí está nuevamente Thor, el protector de la humanidad nos envía su último regalo, la promesa de energía limpia y segura. Ojalá sepamos apreciar este don.

[caption id=”attachment_382” align=”aligncenter” width=”300” caption=”Ciclo del Torio, un combustible nuclear seguro, click para agrandar”][/caption]

Si quieres saber más:

País de Poetas

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“Chile es un país de poetas”, el viejo cliché que se repite una y otra vez, sobretodo cuando muere un poeta de verdad, como el caso de Gonzalo Rojas.

Hace unos años atrás tuve una conversación con un importante funcionario a cargo de políticas tecnológicas  del gobierno de Lagos, quien me dijo que la principal característica de Chile era su poesía, que eramos un pueblo de poetas, y por lo tanto a partir de eso había que armar un “relato” motivador, una suerte de paradigma que dirigiera nuestra fuerza innovadora.

¿En serio?

Una muestra más de lo limitada que es la percepción del mundo de mis connacionales. Busquen en Google: ”country of poets”. Hace años Felipe Cussen publicó esta compilación de textos que me permito reproducir, con el fin de eliminar ese nefasto mito:

México, se dice, ha sido tierra de poetas. Y sí: ya desde el siglo XVII, Hernán González de Eslava decía que ‘hay más poetas que estiércol’.” (Julio Hubard)

“España es tierra de poetas y siempre los hay a cientos, algunos muy buenos.” (Rafael Gómez Pérez)

“En un país de poetas como es Colombia, cada vez es más difícil encontrar una voz que se destaque entre toda esa maraña retórica y grandilocuente que heredamos de los españoles.” (Fabio Martínez)

“Lituania podría ser llamada ‘tierra de poetas’: la creación poética casi siempre ha sido más intensa y más original allí que la expresión en prosa.” (Biruté Ciplijauskaité)

“Dicen que Nicaragua es un país de poetas, porque la poesía es el único refugio frente a una historia de maldiciones y catástrofes, frente a unas condiciones de vida difíciles.” (Javier Escudero)

“Portugal é um país de poetas, tal como nos ensina a história da Literatura.” (Paulo Bravio)

“Dizer que o Brasil é um país de poetas é mais que uma tautologia.” (Aníbal Beça)

“Es fácil atreverse y repetir la conseja popular, talante de un espíritu cercado por la primaria hipótesis del yo insustituible, ‘Guayana, tierra de poetas’.” (Abraham Salloum Bitar)

“Why go to Ireland when you can get just as wet in Wales, as drunk in Doncaster and as happy in Honolulu? Let me explain. It is first of all a country of poets.” (Alastair Sawday)

“Somalia, a country of poets and drought” (Kenny Moore)

“Macedonia is now the country of poets. As it has always been.“ (Mark O’Conor)

“L’Iran est un pays de poètes depuis toujours.” (Michele Levieux)

“Afghanistan is a country of poets.” (Peter Conners)

“China is a country of poets.” (Het Andere Oosten)

“Greece is a country of poets.” (Joseph P. Consoli)

Recopilación original de Felipe Cussen, vía Tercera Cultura.

Portador de la Luz

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El Rito de la Madurez

"Máscara Ritual" Joseph Campbell nos cuenta que en los antiguos rituales de iniciación, el niño se enfrenta a un hombre adulto que lleva una máscara ritual. Durante toda su corta vida se le ha explicado que esas máscaras representan a los dioses, y ahora, en el interior de una cueva, debe enfrentarse a uno de ellos, representado por un guerrero (probablemente su padre) que porta esta máscara con todo el poder divino. Y el chico debe luchar con Dios hasta derrotarlo.  Eventualmente el guerrero se dejará vencer y en ese momento se quitará  la máscara y la pondrá en el rostro del muchacho, con este acto mágico el niño se hará hombre. El niño debe morir para resucitar como adulto a través de esta lucha con Dios, para entender el sentido del poder sagrado. El joven ha vivido durante catorce años en un estado de dependencia, de protección y sumisión a sus padres, bajo la autoridad de los adultos. Son ellos los que han decidido por él. Es este paso, este ritual de enfrentarse a la máxima autoridad, de luchar contra Dios, el que nos revela el tremendo poder de la libertad de la vida adulta, pasamos a un estadio de mayor responsabilidad, y autodeterminación. Este es el sentido de esos antiguos rituales con máscaras de los habitantes de Tierra del Fuego. Esta es la razón por la que tanto nos aterran estas máscaras, porque son mágicas, poderosas, símbolos atávicos en el interior de nuestro subconsciente, símbolos de poder y misterio.

Lucifer

El Portador de la Luz, eso literalmente  significa Lúcifer, viene de Lux que es la luz y Phoros el portador. Para los griegos era Eosfero, el lucero del alba, hermano de Héspero el lucero vespertino, ambos hijos de la Aurora, aunque de distintos padres.

Eosfero era el hijo de Astreo, el padre de las estrellas y los planetas, el Titán creador de la astrología, de acuerdo a Hesiodo en la Teogonia. Astreo también es considerado uno de los Gigantes. Se lee en la Gigantomaquia (la Guerra de los Gigantes) que estos seres, hijos de la Tierra, Gea, trataron de tomar el cielo por asalto (El Monte Olimpo), apilando cadenas montañosas una sobre otra. Esto de tomar el cielo por asalto se repite una y otra vez en muchos mitos como iremos viendo.

La relación de Lúcifer con las estrellas es antigua y conocida. En los escritos satanistas se habla de Algol, la puerta al caos que crea el mundo (Algol, que viene de Al-goul, la cabeza de Medusa de la que hemos hablado antes), Lúcifer es la primera de las estrellas en el cielo. Para los antiguos pueblos semitas las estrellas representaban a los ángeles.

“¡Cómo caíste del cielo, oh Lucero, hijo de la Aurora!” dice en el capítulo 14, versículo 12, del libro de Isaías en el Antiguo Testamento.

Luzbel es una estrella caída, probablemente un meteorito. En el sexto capítulo del Génesis leemos el mito de los gigantes que pueblan la tierra, vástagos de las hijas de los hombres y los ángeles caidos. “Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se allegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres, y les engendraron hijos. Estos fueron los valientes que desde la antigüedad fueron varones de renombre.”

La Rebelión de Lucifer

"Lucifer estatua en marmol por Guillaume Geefs en Bélgica"

Hay una tradición Persa antigua que nos cuenta Campbell que desafía la idea tradicional que tenemos de la rebelión de Lucifer.

Una de las más sorprendentes imágenes de amor que conozco está en Persia, una representación mítica de Satán como el más leal amante de Dios. Habrán escuchado la vieja leyenda de como, cuando Dios creó a los ángeles,  les ordenó que no rindieran adoración a nadie más que a él; pero entonces, al crear al hombre, les ordenó que se inclinaran en  reverencia a su más noble creación, y Lucifer se rehusó, debido a su orgullo, se nos ha dicho. Sin embargo, de acuerdo a cierta interpretación musulmana de este caso, fue más bien porque el amaba y adoraba a Dios tan profunda e intensamente que no podía postrarse ante nada más, y porque él rehusaba reverenciar a algo inferior (dado que él estaba hecho de fuego, y el hombre de arcilla). Y fue por esto que él fue arrojado al Infierno, condenado a existir allí hasta la eternidad, apartado de su amor.

Pero, ¿cuál fue el pecado de Satán? Bakunin, en su estilo combatiente, nos explica:

“Jehová,[ ..]. que creó a Adán y a Eva por no sé qué capricho (sin duda para engañar su hastío que debía de ser terrible en su eternamente egoísta soledad, para procurarse nuevos esclavos), había puesto generosamente a su disposición toda la Tierra, con todos sus frutos y todos los animales, y no había puesto a ese goce completo más que un límite. Les había prohibido expresamente que tocaran los frutos del árbol de la ciencia. Quería que el hombre, privado de toda conciencia de sí mismo, permaneciese un eterno animal, siempre de cuatro patas ante el Dios eterno, su creador su amo. Pero he aquí que llega Satanás, el eterno rebelde, el primer librepensador y el emancipador de los mundos. Avergüenza al hombre de su ignorancia de su obediencia animales; lo emancipa e imprime sobre su frente el sello de la libertad y de la humanidad, impulsándolo a desobedecer y a comer del fruto de la ciencia.”

[…] Dios dio la razón a Satanás y reconoció que el diablo  había engañado a Adán y a Eva prometiéndoles la ciencia y la libertad, como recompensa del acto de desobediencia que les había inducido a cometer; porque tan pronto como hubieron comido del fruto prohibido, Dios se dijo a sí mismo (véase la Biblia): “He aquí que el hombre se ha convertido en uno de nosotros, sabe del bien y del mal; impidámosle, pues, comer del fruto de la vida eterna, a fin de que no se haga inmortal como nosotros.”

Dejemos ahora a un lado la parte fabulesca de este mito y consideremos su sentido verdadero. El sentido es muy claro. El hombre se ha emancipado, se ha separado de la animalidad y se ha constituido como hombre; ha comenzado su historia y su desenvolvimiento propiamente humano por un acto de desobediencia y de ciencia, es decir, por la rebeldía y por el pensamiento.

Hay otro rebelde similar, otro emancipador que cometió un acto similar en favor de nosotros, otro portador de luz, en la forma del fuego olímpico: Prometeo.

Portador del Fuego

Hesiodo nos cuenta en la Teogonía la historia de la enemistad entre Prometeo y Zeus:

”[…]durante un sacrificio solemne había hecho dos partes de un buey: en un lado puso la carne y las entrañas, recubriéndolas con el vientre del animal: en otro puso los huesos mondos, cubriéndolos con grasa blanca. Luego dijo a Zeus que eligiese su parte; el resto quedaría para los hombres. Zeus escogió la grasa blanca, y al descubrir que sólo contenía huesos, sintió un profundo rencor hacia Prometeo y los mortales, favorecidos por aquella astucia. Para castigarles, decidió no volver a enviarles el fuego. Entonces Prometeo acudió en su auxilio por segunda vez; robó semillas del fuego en “la rueda del sol” y las llevó a las tierras ocultas en un tallo de férula. Otra tradición pretende que sustrajo el fuego de la fragua de Hefesto. Zeus castigó a los mortales y a su bienhechor. Contra los primeros ideó enviar un modelo ex profeso, Pandora. En cuanto a Prometeo, lo encadenó con cables de acero en el Cáucaso, enviando un águila nacida de Equidna y de Tifón, que le devoraba el hígado, el cual se regeneraba constantemente.”

"Prometeo encadenado siendo torturado por el águila en el cáucaso"

El mito de Prometeo representa la amenaza, en la forma de castigo eterno, para el mayor de todos los pecados, enfrentarse al padre, enfrentarse al poder supremo (representado en Dios). “Prometeo, y por analogía los humanos, han de entender que deben una obediencia absoluta al poder porque si no éste descargará contra ellos con toda su furia.” [1]

En el cristianismo, el héroe máximo, Jesús, nunca desafía al padre, leemos en Lucas: “Padre, si quieres aparta de mi este caliz. Pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya”. En el mito cristiano el que desafía finalmente al padre no es Jesús, sino que Lucifer. Es este ángel orgulloso el que se enfrenta al poder, lo desafía, es el que decide pasar por el rito de la madurez.

Prometeo roba el fuego para entregárselo a los hombres, y como nos cuenta Platón, con esto surge la cultura. El fuego, es la luz, que nos permite ver en la oscuridad, que nos aparta de las bestias.  Prometeo, al igual que Lucifer, son los portadores del fuego, la luz, el logos, los que nos traen la ciencia.

En griego Prometeo (Προμηθεύς) es “previsión”, “prospección”, el amigo de la humanidad, el portador de la luz, es el que nos enseña a anticiparnos, a innovar. Esto me recuerda lo que nos cuentan los antropólogos sobre la diferencia que tenemos con nuestros antepasados y primos homínidos (como los neandertal), que al parecer carecían de esta capacidad de ir más allá de la repetición continua de conocimientos adquiridos hace generaciones. El Homo Sapiens es hijo de Prometeo, no sólo domina el fuego, sino que usa su luz para proyectar su futuro.

Prometeo es liberado finalmente por Heracles (Hércules), el defensor de Hera, un héroe matriarcal. Heracles mató con una flecha al águila que devoraba su hígado, y en gratitud Prometeo le indicó como obtener las manzanas doradas de las Hespérides.

En otros mitos Prometeo es el creador de los hombres, los que moldea a partir de arcilla. La novela Frankestein de Mary Shelley lleva por subtítulo “El Moderno Prometeo”, con esto la autora re elabora el mito de la separación del hombre con la naturaleza, en este caso, el moderno Prometeo, el Doctor Victor Frankestein, no es castigado por un dios, sino que por su propia creación, producto del conocimiento y la tecnología.

Loki

Prometeo tiene un análogo en Loki, el dios germánico, quien también está relacionado con el fuego, lo interesante es que sufre un castigo similar, es encadenado a una montaña y es torturado perpetuamente por el veneno de  una serpiente, que gotea sobre su cuerpo provocándole intensos dolores, que causan los terremotos. Su hija Sygin está junto a él, e intenta detener el veneno recogiéndolo en una copa antes que caiga sobre su padre. Loki seguirá encadenado hasta que llegue el  Ragnarok, el asalto al cielo (el Valhalla) que ocurrirá al final de los tiempos. Por cierto, Loki también es el timador, el “origen de todo fraude”, y en ese sentido es también visto como un enemigo de los dioses, el adversario.

Loki Encadenado asistido por su hija Sigyn

Otros análogo germánico de Prometeo es Odin, quien también se sacrifica para poder llevar el secreto de la escritura a los hombres.

El otro dios

Cain mata a Abel ilustración de Doré

En algunos escritos  esotéricos, y según algunos, en los escritos masónicos más ocultos (principalmente en la historia de Hiram Abiff), se nos cuenta que al principio habían dos dioses. Uno era Adonai, el dios de la Biblia, y el otro era Iblis (Samael, Lucifer, Prometeo, Baphomet). Según algunas tradiciones talmúdicas Iblis sedujo a Eva, Cain sería fruto de la unión de Iblis y Eva, así como Abel hijo Adan y Eva. Adán sentirá desprecio por Caín, y este, cansado de este trato injusto se rebelará, y matará a su hermano Abel.

Helena Petrovna Blavatsky, la famosa sacerdotisa y creadora de la orden teosófica sostenía que: “Lucifer es el logos…la serpiente, el sabio. Es Satanás quien es el dios de nuestro planeta y el único dios. La Virgen celestial la cual viene siendo la Madre de los dioses y los demonios a una y al mismo tiempo, por que ella es la deidad benefactora siempre cariñosa…pero en la antigüedad y en la realidad Lucifer o Luciferius es su nombre. Lucifer es la divina y terrenal luz, ” el espiritu santo” y “Satán” a una y al mismo tiempo.”

Es sugerente el hecho de que se acusara a los templarios de adorar a Satán en la forma de Baphomet. Baphomet es un dios pagano, hermafrodita, con cabeza de macho cabrío y que luce en la cabeza el pentáculo invertido, símbolo tradicional en los ritos satanistas.

En el Yazidismo, una religión practicada en el Kurdistán, probablemente basada en el antiguo zoroastrismo, menciona a Melek Taus, el Angel Pavo Real. Los Yazidis dicen que su dios es el maligno de otras religiones.

Taus es un palabra que está relacionada con Zeus, y Theos, de la cual viene nuestro vocablo Dios.  Melek Taus sería el Ángel de Dios, un ángel que se redimió de su caída y se convirtió en el demiurgo, el creador del huevo cósmico del cual todo surgió. Fue Melek Taus quien se rebeló contra Dios para entregarle la sabiduría a la humanidad, pero en la tradición Yezidista es perdonado y restaurado como el ángel predilecto.

El símbolo del mal

En algún momento Lucifer, o Luzbel pasa a ser identificado con Satán, Shaitan, el adversario. Pero para algunos Satán es otro ser, tan antiguo como Lucifer, un verdadero demonio, no un ángel caido. Pero la existencia de un demonio obligaría a explicar su origen, y cómo Dios podría haber creado una criatura malvada. De ahí que se asuma que los demonios son ángeles o seres espirituales que se han alejado de Dios, y con esto se han corrompido. _ “Perfecto eras en todos tus caminos desde el día que fuiste creado, hasta que se halló en ti maldad.”_, leemos en el libro de Ezequiel.

Satán era perfecto, y al igual que el hombre, tenía libre albedrío, y fue su arrogancia la que lo condenó. El quería ser más que el hombre. La caída y su plan para arruinar el plan de Dios con el ser humano es el tema central del “Paraíso Perdido” de John Milton:

“¿Qué importa el lugar donde yo resida, si soy el mismo que era, si lo soy todo, aunque inferior a aquel a quien el trueno ha hecho más poderoso? Aquí, al menos, seremos libres, pues no ha de haber hecho el Omnipotente este sitio para envidiárnoslo, ni querrá, por lo tanto, expulsarnos de él; aquí podremos reinar con seguridad, y para mí, reinar es ambición digna, aun cuando sea sobre el infierno, porque más vale reinar aquí, que servir en el cielo.” – Fragmento del Paraiso Perdido, de John Milton

En el libro de Números del antiguo testamento, Shatan, en el sentido del adversario, es un ángel mensajero de Jehova enviado a detener a Balaam, e impedirle que maldiga al pueblo de Israel, el episodio es famoso porque finalmente la burra de Balaam habla a su amo reclamándole por el castigo injusto que le aplica.

El adversario Shatan deteniendo a Balaam por Gustave Jaeger

El término Satán es usado como una suerte de fiscal acusador, y así es como se le presenta en el hermoso libro de Job:

Un día vinieron a presentarse delante de Jehová los hijos de Dios, entre los cuales vino también Satanás.

Y dijo Jehová a Satanás: ¿De dónde vienes? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: De rodear la tierra y de andar por ella.

Y Jehová dijo a Satanás: ¿No has considerado a mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal?

Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: ¿Acaso teme Job a Dios de balde?

¿No le has cercado alrededor a él y a su casa y a todo lo que tiene? Al trabajo de sus manos has dado bendición; por tanto, sus bienes han aumentado sobre la tierra.

Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que tiene, y verás si no blasfema contra ti en tu misma presencia.

Dijo Jehová a Satanás: He aquí, todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de Jehová.

Vemos en este texto que Satanás tenía la libertad de recorrer la tierra e incluso visitar el cielo en cualquier momento, y se presentaba ante Dios para acusar a la humanidad.

La identificación de Satán con Lucifer se hace más clara después de los evangelios. Se le llama Belial, un antiguo término derivado del hebreo para corrupción, aunque también usando otra etimología sería Baal ial, el Señor de la Arrogancia. “¿Qué armonía hay entre Cristo y Belial?”, escribe Pablo en la segunda carta a Corintios.

Y reaparece la dualidad de los dos dioses eternos que se enfrentan, Iblis y Adonai, en la imagen de Jesús y Satanás. La luz y la oscuridad. Hay que considerar en algunas visiones de antiguos cristianos  Cristo, el Logos, la Palabra de Dios, es un ser creado, es, en cierto sentido,  un hermano de Lucifer. La historia de Caín y Abel prefigura esta idea de Jesús y Lucifer, la muerte de Cristo en la cruz pareciera como una nueva victoria del hermano rebelde sobre el obediente, aunque en el mito cristiano este resucita, desciende a los infiernos y termina encadenando a su malvado hermano en el Averno, del cual ya no puede escapar.

Caida del Diablo, ilustración de Doré

En la primera epístola de Juan se nos dice que quien es justo es de Dios, en cambio el que comete pecado es del diablo.

La soberbia, confundida con la arrogancia, pasa a convertirse en la visión cristiana en un pecado. El dolor pasa a ser exaltado, y la obediencia ciega a la autoridad absoluta de Dios se constituye en la máxima virtud. Sabemos que los griegos pensaban distinto del orgullo, y amaban la libertad y el cuestionamiento de la realidad. La verdad que se impone es la verdad semítica, Dios es la Verdad, y ante esta sólo cabe postrarse. Cuestionar esta verdad es ser soberbio, y por tanto adorador de Satanás.

El pecado y la inversión de los valores

De esta doctrina nace la idea del pecado, introducido en el mundo a través del corruptor de todo, Satanás. Todos nacemos pecadores nos dicen estas doctrinas. El bebé inocente en su cama es un pecador, y por lo tanto todos somos malos por naturaleza, y sólo mediante la aceptación de la autoridad podemos alcanzar la verdadera felicidad que consiste en la adoración eterna del Altísimo.

¿Qué pasó con los hombres que perdieron su libertad en aras de esta doctrina de obediencia ciega, y sometimiento?

La idea del pecado es poderosísima y terrible. Miles de niños son expuestos a estas ideas en catequesis, y sesiones dominicales (la palabra domingo vienen de domini, amo, señor, literalmente el día del amo). Si te opones a este servilismo seguramente serás acusado de satanista.

Es la inversión de los valores que nos habla Nietzche. En vez de afirmar la vida, de exaltarla, lo que nos muestra esta doctrina es que debemos prepararnos para la muerte, a través del dolor y el sometimiento a la autoridad. Ya no somos libres, la libertad consiste en aceptar y arrodillarse ante el único maestro. Leemos en el Anticristo:

¿Qué es lo más perjudicial que cualquier vicio? La acción compasiva hacía todos los fracasados y los débiles: el cristianismo.

No se debe adornar y acicalar el cristianismo: hizo una guerra mortal a cierto tipo superior de hombre; desterró todos los instintos fundamentales de este tipo, de estos instintos extrajo y destiló el mal el hombre malo; consideró al hombre fuerte como lo típicamente reprobable, como el réprobo. El cristianismo tomó partido por todo lo que es débil, humilde, fracasado, hizo un ideal de la contradicción a los instintos de conservación de la vida fuerte; estropeó la razón misma de los temperamentos espiritualmente más fuertes, enseñó a considerar pecaminosos, extraviados, tentadores, los supremos valores de la intelectualidad. El ejemplo más lamentable es éste: la ruina de Pascal,que creyó que su razón estaba corrompida por el pecado original, cuando sólo estaba corrompida por su cristianismo.

Por eso que el Portador de la Luz, Lucifer, se convirtió en el enemigo del cristiano. Porque el cristiano ha de permanecer humilde, obediente a la autoridad. No podrá nunca superar la prueba de la madurez y conocer la libertad.

El mal

Pero además el diablo se convierte en la excusa perfecta. Si un sacerdote ha cometido pederastia es que ha sido el diablo que ha metido su cola, el adolescente que es abusado no es más que un servidor de Satanás que ha cometido el terrible pecado de tentar a su confesor, o guía espiritual. Y no son cosas que me estoy inventando, son cosas que dicen algunos Príncipes de la Iglesia.

El mal no es una entidad que exista con el fin de corrompernos. El mal está en los actos de los hombres. Los hombres son libres, y esta libertad es la que los puede llevar a actuar  bien o  mal. Usar a un ser mítico como excusa de los actos perversos que libremente se escogen no sólo me parece infantil, sino que  despreciable.

Madurez

Hereje me habrán de decir algunos, y ¿por qué? si no creo en dios alguno, ¿cómo he de cometer herejía, si no profeso ni pretendo difundir doctrina alguna?

La historia de Lucifer es fascinante, ni siquiera he arañado la superficie del tema, da para muchos artículos más, de su relación con el Temple, de lo que he encontrado en textos esotéricos o satánicos, mitos que dan otros sentido a las cosas.

Lo que me sorprende de su historia es cómo Prometeo y Lucifer, que se enfrentan al poder supremo opresor de los dioses para ayudar al hombre, para sacarlo de la oscuridad, son vistos como algo malo, nefasto. He ahí el gran truco de los teólogos.

Sé que muchos amigos cristianos se sentirán molestos, pero la verdad es que yo recorrí ese camino, y estoy convencido que no lleva a ningún buen fin, el problema no es mío, sólo pido que reflexionen.

La idea del rito de madurez es esencial para entender mi postura ante el cristianismo, y toda suerte de creencia en Dios. Para mi matar a dios, dejar de creer en él, y darse cuenta que todo lo bueno y malo que nos pasa depende de nuestra libertad, es el gran acto de madurez al que nos enfrentamos. Es el paso a otro nivel espiritual, si se quiere.

Mientras no pase por el rito de madurez seguiré siendo niño, no habré entendido el sentido de la vida, su riqueza, y viviré irresponsablemente, esperando que el buen padre me proteja, me recompense cuando me porte bien o me castigue cuando haga mal. Seguiré siendo niño, y culparé a Satán de lo malo, esperaré pasivo lo que Dios tiene proyectado para mí.

No es eso lo que espero para mí, ni tampoco para mis hijos. Yo espero que ellos entiendan su libertad, pasen por el rito de madurez, se enfrenten a mí, para poner en sus rostros la máscara con el verdadero poder sagrado, el la luz, de la libertad.

"El Rito de Madurez de los hombres libres Kaweskar"

Fuentes:

Joseph Campbell se rie de esta necesidad académica de la autoridad en este video sobre pasar a ser adulto, de donde saqué la primera parte de este artículo. Pero hay gente que se desespera si no hay fuentes, así que pondré algunas.

[1] Este artículo de Celso Luján de la Universidad de Alicante: De Prometeo a Lucifer: la represión del relativismo y el establecimiento del Amor como criterio absoluto. Enlace

[2] La Teogonía de Hesiodo, esta traducción que he dejado en este mismo blog.

[3] El AntiCristo de Fredich Nietzche, también disponible en esta traducción en este mismo blog.

[4] Los textos de la biblia son tomados desde Wikipedia y del sitio Bible Gateway

[5] El texto de Bakunin es de Dios y El Estado

[6] El mito de Melek Taus y de Loki tomados de Wikipedia.

[7] La cita a M. Blavatsky es de su libro “La Doctrina Secreta, síntesis de ciencia, religión y filosofía” segundo volumen. Disponible a través de la Sociedad Teosófica Española en este enlace.

[8] El texto de Campbell es una traducción libre tomada de su libro Myths to Live By.

Todas las imágenes en su mayor parte son de Wikipedia, salvo la máscara que fue tomada desde este sitio. Y la imagen de los Kaweskar de este blog.

Bakunin

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Suponed una academia de sabios, compuesta por los representantes más ilustres de la ciencia; suponed que esa academia sea encargada de la legislación, de la organización de la sociedad y que, sólo inspirándose en el puro amor a la verdad, no le dicte más que leyes absolutamente conformes a los últimos descubrimientos de la ciencia. Y bien, yo pretendo que esa legislación y esa organización serán una monstruosidad, y esto por dos razones: La primera, porque la ciencia humana es siempre imperfecta necesariamente y, comparando lo que se ha descubierto con lo que queda por descubrir, se puede decir que está todavía en la cuna. De suerte que si quisiera forzar la vida práctica de los hombres, tanto colectiva como individual, a conformarse estrictamente, exclusivamente con los últimos datos de la ciencia, se condenaría a la sociedad y a los individuos a sufrir el martirio sobre el lecho de Procusto, que acabaría pronto por dislocarlos y por sofocarlos, pues la vida es siempre infinitamente más amplia que la ciencia.

La segunda razón es ésta: una sociedad que obedeciere a la legislación de una academia científica, no porque hubiere comprendido su carácter racional por sí misma (en cuyo caso la existencia de la academia sería inútil), sino porque una legislación tal, emanada de esa academia, se impondría en nombre de una ciencia venerada sin comprenderla, sería, no una sociedad de hombres, sino de brutos. Sería una segunda edición de esa pobre república del Paraguay que se dejó gobernar tanto tiempo por la Compañía de Jesús. Una sociedad semejante no dejaría de caer bien pronto en el más bajo grado del idiotismo.

Pero hay una tercera razón que hace imposible tal gobierno: es que una academia científica revestida de esa soberanía digamos que absoluta, aunque estuviere compuesta por los hombres más ilustres, acabaría infaliblemente y pronto por corromperse moral e intelectualmente. Esta es hoy, ya, con los pocos privilegios que se les dejan, la historia de todas las academias. El mayor genio científico, desde el momento en que se convierte en académico, en sabio oficial, patentado, cae inevitablemente y se adormece. Pierde su espontaneidad, su atrevimiento revolucionario, y esa energía incómoda y salvaje que caracteriza la naturaleza de los grandes genios, llamados siempre a destruir los mundos caducos y a echar los fundamentos de mundos nuevos. Gana sin duda en cortesía, sabiduría utilitaria y práctica, lo que pierde en potencia de pensamiento. Se corrompe, en una palabra.

Es propio del privilegio y de toda posición privilegiada el matar el espíritu y el corazón de los hombres. El hombre privilegiado, sea política, sea económicamente, es un hombre intelectual y moralmente depravado. He ahí una ley social que no admite ninguna excepción, y que se aplica tanto a las naciones enteras como a las clases, a las compañías como a los individuos. Es la ley de la igualdad, condición suprema de la libertad y de la humanidad. El objetivo principal de este libro es precisamente desarrollarla y demostrar la verdad en todas las manifestaciones de la vida humana.

Un cuerpo científico al cual se haya confiado el gobierno de la sociedad, acabará pronto por no ocuparse absolutamente nada de la ciencia, sino de un asunto distinto; y ese asunto, como sucede con todos los poderes establecidos, será el de perpetuarse a sí mismo, haciendo que la sociedad confiada a sus cuidados se vuelva cada vez más estúpida, y por consiguiente más necesitada de su gobierno y de su dirección.

Pero lo que es verdad para las academias científicas es verdad igualmente para todas las asambleas constituyentes y legislativas, aunque hayan salido del sufragio universal. Este puede renovar su composición, es verdad, pero eso no impide que se forme en unos pocos años un cuerpo de políticos, privilegiados de hecho, o de derecho, y que, al dedicarse exclusivamente a la dirección de los asuntos públicos de un país, acaban formar una especie de aristocracia o de oligarquía política. Ved si no los Estados Unidos de América y Suiza. Por tanto, nada de legislación exterior y de legislación interior, pues por otra parte una es inseparable de la otra, y ambas tienden al sometimiento de la sociedad y al embrutecimiento de los legisladores mismos.

¿Se desprende de esto que rechazo toda autoridad? Lejos de mí ese pensamiento. Cuando se trata de zapatos, prefiero la autoridad del zapatero; si se trata de una casa, de un canal o de un ferrocarril, consulto la del arquitecto o del ingeniero. Para esta o la otra, ciencia especial me dirijo a tal o cual sabio. Pero no dejo que se impongan a mí ni el zapatero, ni el arquitecto ni el sabio. Les escucho libremente y con todo el respeto que merecen su inteligencia, su carácter, su saber, pero me reservo mi derecho incontestable de crítica y de control. No me contento con consultar una sola autoridad especialista, consulto varias; comparo sus opiniones, y elijo la que me parece más justa. Pero no reconozco autoridad infalible, ni aun en cuestiones especiales; por consiguiente, no obstante el respeto que pueda tener hacia la honestidad y la sinceridad de tal o cual individuo, no tengo fe absoluta en nadie. Una fe semejante sería fatal a mi razón, la libertad y al éxito mismo de mis empresas; me transformaría inmediatamente en un esclavo estúpido y en un instrumento de la voluntad y de los intereses ajenos. Si me inclino ante la autoridad de los especialistas si me declaro dispuesto a seguir, en una cierta medida durante todo el tiempo que me parezca necesario sus indicaciones y aun su dirección, es porque esa autoridad no me es impuesta por nadie, ni por los hombres ni por Dios. De otro modo la rechazaría con honor y enviaría al diablo sus consejos, su dirección y su ciencia, seguro de que me harían pagar con la pérdida de mi libertad y de mi dignidad los fragmentos de verdad humana, envueltos en muchas mentiras, que podrían darme.

Me inclino ante la autoridad de los hombres especiales porque me es impuesta por la propia razón. Tengo conciencia de no poder abarcar en todos sus detalles y en sus desenvolvimientos positivos más que una pequeña parte de la ciencia humana. La más grande inteligencia no podría abarcar el todo. De donde resulta para la ciencia tanto como para la industria, la necesidad de la división y de la asociación del trabajo. Yo recibo y doy, tal es la vida humana. Cada uno es autoridad dirigente y cada uno es dirigido a su vez. Por tanto no hay autoridad fija y constante, sino un cambio continuo de autoridad y de subordinación mutuas, pasajeras y sobre todo voluntarias.

Esa misma razón me impide, pues, reconocer una autoridad fija, constante y universal, porque no hay hombre universal, hombre que sea capaz de abarcar con esa riqueza de detalles (sin la cual la aplicación de la ciencia a la vida no es posible), todas las ciencias, todas las ramas de la vida social. Y si una tal universalidad pudiera realizarse en un solo hombre, quisiera prevalerse de ella para imponemos su autoridad, habría que expulsar a ese hombre de la sociedad, porque su autoridad reduciría inevitablemente a todos los demás a la esclavitud y a la imbecilidad. No pienso que la sociedad deba maltratar a los hombres de genio como ha hecho hasta el presente. Pero no pienso tampoco que deba engordarlos demasiado, ni concederles sobre todo privilegios o derechos exclusivos de ninguna especie; y esto por tres razones: primero, porque sucedería a menudo que se tomaría a un charlatán por un hombre de genio; luego, porque, por este sistema de privilegios, podría transformar en un charlatán a un hombre de genio, desmoralizarlo y embrutecerlo, y en fin, porque se daría uno a sí mismo un déspota.

Resumo. Nosotros reconocemos, pues, la autoridad absoluta de la ciencia, porque la ciencia no tiene otro objeto que la reproducción mental, reflexiva y todo lo sistemática que sea posible, de las leyes naturales inherentes a la vida tanto material como intelectual y moral del mundo físico y del mundo social; esos dos mundos no constituyen en realidad más que un solo y mismo mundo natural. Fuera de esa autoridad, la única legítima, porque es racional y está conforme a la naturaleza humana, declaramos que todas las demás son mentirosas, arbitrarias, despóticas y funestas.

Reconocemos la autoridad absoluta de la ciencia, pero rechazamos la infabilidad y la universalidad de los representantes de la ciencia. En nuestra iglesia –séame permitido servirme un momento de esta expresión que por otra parte detesto; la iglesia y el Estado mis dos bestias negras, en nuestra iglesia, como en la iglesia protestante, nosotros tenemos un jefe, un Cristo invisible, la ciencia; y como los protestantes, consecuentes aún que los protestantes, no quieren sufrir ni papas ni concilios, ni cónclaves de cardenales infalibles, ni obispos, ni siquiera sacerdotes, nuestro Cristo se distingue del Cristo protestante y cristiano en que este último es un ser personal, y el nuestro es impersonal; el Cristo cristiano, realizado ya en un pasado eterno, se presenta como un ser perfecto, mientras que la realización y el perfeccionamiento de nuestro Cristo, de la ciencia, están siempre en el porvenir, lo que equivale a decir que no se realizarán jamás. No reconociendo la autoridad absoluta más que ciencia absoluta, no comprometemos de ningún momento nuestra libertad.

Entiendo por las palabras “ciencia absoluta”, la única verdaderamente universal que reproduciría idealmente el universo, en toda su extensión y en todos sus detalles infinitos, el sistema o la coordinación de todas las leyes naturales que se manifiestan en el desenvolvimiento incesante de los mundos. Es evidente que esta ciencia, objeto sublime de todos los esfuerzos del espíritu humano, no se realizará nunca en su plenitud absoluta. Nuestro Cristo quedará, pues, eternamente inacabado, lo cual debe rebajar mucho el orgullo de sus presentantes patentados entre nosotros. Contra ese Dios hijo, en nombre del cual pretenderían imponernos autoridad insolente y pedantesca, apelaremos al Dios padre, que es el mundo real, la vida real de lo cual El no es más que una expresión demasiado imperfecta y de quien nosotros somos los representantes inmediatos, los seres reales, que viven, trabajan, combaten, aman, aspiran, gozan y sufren.

Pero aun rechazando la autoridad absoluta, universal e infalible de los hombres de ciencia, nos inclinamos voluntariamente ante la autoridad respetable, pero relativa, muy pasajera, muy restringida, de los representantes de las ciencias especiales, no exigiendo nada mejor que consultarles en cada caso y muy agradecidos por las indicaciones preciosas que quieran darnos, a condición de que ellos quieran recibirlas de nosotros sobre cosas y en ocasiones en que somos más sabios que ellos; y en general, no pedimos nada mejor que ver a los hombres dotados de un gran saber, de una gran experiencia, de un gran espíritu y de un gran corazón sobre todo, ejercer sobre nosotros una influencia natural y legítima, libremente aceptada, y nunca impuesta en nombre de alguna autoridad oficial cualquiera que sea, terrestre o celeste. Aceptamos todas las autoridades naturales y todas las influencias de hecho, ninguna de derecho; porque toda autoridad o toda influencia de derecho, y como tal oficialmente impuesta, al convertirse pronto en una opresión y en una mentira, nos impondría infaliblemente, como creo haberío demostrado suficientemente, la esclavitud y el absurdo.

En una palabra, rechazamos toda legislación, toda autoridad y toda influencia privilegiadas, patentadas, oficiales y legales, aunque salgan del sufragio universal, convencidos de que no podrán actuar sino en provecho de una minoría dominadora y explotadora, contra los intereses de la inmensa mayoría sometida.

He aquí en qué sentido somos realmente anarquistas.

Mikhail Bakunin, 30 de mayo 1814 - 1 de julio 1876

Texto tomado de “Dios y El Estado”

Cioran

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“Mi primer libro lo escribí en rumano a los veintún años, prometiéndome no volver a escribir nada más. Luego escribí otro, seguido de la misma promesa. La comedia se ha repetido durante más de cuarenta años. ¿Por qué? Porque escribir, por poco que sea, me ha ayudado a pasar los años, pues las obsesiones expresadas quedan debilitadas y superadas a medias. Estoy seguro de que si no hubiese emborronado papel, me hubiera matado hace mucho. Escribir es un alivio extraordinario. Y publicar también. Esto les parecerá ridículo y, sin embargo, es muy cierto. Pues un libro es es vuestra vida, o una parte de ella, que os hace exterior. Se desprende uno de todo lo que ama y sobre todo de todo lo que detesta de uno mismo. Iré más lejos, si no hubiese escrito, hubiera podido convertirme en un asesino. La expresión es una liberación. Les aconsejo que hagan el ejercicio siguiente: cuando odien a alguien y sientan ganas de liquidarle, cojan un trozo de papel y escriban que Fulano es un puerco, un bandido, un crápula, un monstruo. En seguida advertirán que ya lo odian menos. Es precisamente lo mismo que yo he hecho respecto de mi mismo. He escrito para injuriar la vida y para injuriarme. ¿Resultado? Me he soportado mejor y he soportado mejor la vida.”

Emile Cioran, 8 de abril 1911, 20 de junio 1995.