El tiempo ha llegado,

dijo la morsa, de hablar de muchas cosas...

Akarrú

Memento Mori

| Comentarios

Hoy una persona se suicidó, saltando desde el edificio que está justo  al lado de mi oficina.

Mi oficina está en el piso 20 y por la ventana  se podía ver el cuerpo de la mujer, que quizás en un momento de desesperación decidió quitarse la vida.

La imagen es impactante, y en cierta manera te genera una cierta angustia. El resultado final, es que además del  stress habitual de mi trabajo, esta situación se sumó, de manera inconsciente a mi estado de ánimo, y reconozco que terminé agotado.

Día de emociones, de recompensas, de angustias inesperadas, porque en la mañana en una de esas cosas raras mi celular se escapó de mis manos y cayó a la vías del metro. Nada le pasó, tuve que salir del vagón y me asomé a mirar donde había caido el aparato. Una asistente de andén se asustó, quizás pensó que me tiraría a las vías. Fueron muy amables, e hicieron las gestiones para recuperar mi teléfono móvil.

Y la cosa es extraña, porque hacia el final tuve la grata oportunidad de felicitar a mis colaboradores, y comunicarles ascensos y mejoras salariales, recibir la felicitación de mi jefe, y una recompensa inesperada.

¿Qué me espera mañana?

“Respice post te! Hominem te memento!”

Comments